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Groovella responde a tus preguntas

Por qué escribí A Double Dose of Love — Groovella sobre la paternidad y sus hijas gemelas

Mis hijas gemelas cumplirán pronto diez años, y aún no puedo creer el regalo que la vida me ha dado — por partida doble. A Double Dose of Love es la canción que escribí cuando las palabras solas no bastaban. Quédate un momento conmigo; te contaré cómo nació.

¿Qué inspiró A Double Dose of Love?

Convertirme en padre de gemelas lo cambió todo. Dos latidos a la vez, dos personalidades floreciendo lado a lado — quería una canción que capturara esa doble bendición: doble risa, doble lágrimas, doble asombro. No es un himno al padre perfecto; es una carta de amor sincera al hermoso caos de criarlas.

¿Qué edad tienen tus hijas ahora y cómo moldea eso la canción?

Cumplirán pronto diez años — un hito que aún me deja sin aliento. La canción se escribió cuando eran más pequeñas, pero cada año la escucho de otra manera. Lo que empezó como una canción de cuna para dos niñas se ha convertido en algo que espero que lleven consigo al trazar su propio camino. La paternidad no se queda quieta; tampoco esta melodía.

¿Cuál es la parte más difícil de ser padre de gemelos?

Encontrar suficiente de ti mismo para dos almas que te necesitan por igual — ese es el enigma diario. Algunos días me siento al límite; otros me maravillo de cuánto amor puede contener un corazón. La canción no esquiva eso. Es tierna porque la paternidad lo es, y desordenada porque la vida con gemelas siempre lo es.

¿Por qué elegiste un groove jazz-pop suave para esta canción?

Porque así me siente la paternidad — cálida, sin prisas, llena de magia silenciosa. No quería baterías que ahogaran la melodía; quería espacio para que el Wurlitzer respirara y las armonías te envolvieran como un abrazo. Algunos sentimientos necesitan espacio, no volumen. Escucha A Double Dose of Love y entenderás lo que digo.

¿Qué esperas que sientan tus hijas cuando escuchen esta canción algún día?

Que fueron amadas sin medida — cada una por sí sola, no solo como pareja. Que su padre las vio, realmente las vio, incluso en los días caóticos. Y quizá, solo quizá, que el caos valió cada nota. Si esta canción se convierte en su ancla algún día, entonces habré hecho bien mi trabajo como padre y como compositor.

Ser su padre es la mejor canción que escribiré jamás — lo demás son solo bonus tracks. Más historias como esta en el blog.